La aipo influencer Brunita Wan adora exhibir sus autos de lujo, sus viajes fantásticos, su ropa de alta costura, relojes que cuestan miles de dólares, etc., etc. Sin embargo, curiosamente no es capaz de pagar a sus empleados un salario digno y, peor aún, al echarlos, no quiere pagar indemnización ni reconocerles derechos laborales. ¡Caradura!
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Ahora, una exempleada le ganó a Brunita una demanda millonaria y la dueña del shopping Lion deberá desembolsar una buena suma por disposición judicial. La misma ya está “tiroteando” por sus redes sociales y seguro convocará a sus seguidores a hacer una “vaquita” para poder pagarle a su exfuncionaria. Y esos vyros se prestarán. ¡Tuichá mba´e la tavy!
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Hablando de influencers, un economista advirtió que el Paraguay atraviesa un momento de oportunidades económicas con la llegada de nuevas inversiones, pero la falta de trabajadores capacitados en áreas técnicas podría convertirse en una limitación para aprovechar ese crecimiento. El problema es que se necesitan jóvenes con capacidades técnicas, pero éstos prefieren el “camino fácil” de hacerse influencers y exponerse al ridículo, como el tilingo de “masivo bro” Canatta. ¡Linda profesión!
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Mientras los colorados siguen retaceando el famoso abrazo republicano en CDE, los de Yo Creo se están preparando para realizar unas elecciones históricas en la ciudad, con una previsión de obtener unos 100 mil votos, para lograr 9 a 10 escaños en la Junta y así no depender de ciertos partidos “vendidos” para ser mayoría. ¡Atajate Catalina!
