Es una verdadera vergüenza como ciertos empre$arios hacen lo que quieren en el país, ante la impotente mirada de la ciudadanía y la complicidad de las autoridades. Resulta intolerable que una fábrica textil de CDE, por ejemplo, esté contaminando un arroyo que pasa por una zona muy poblada, situación que sucede hace años, sin que la municipalidad, la Fiscalía, el Mades y cuanta otra organización pudiera existir, pueda tomar medidas. ¡Inútiles y vendidos!
***
Los vecinos denuncian el caso a diario, el año pasado el lugar incluso fue clausurado por la municipalidad y verificado por la Fiscalía del Medio Ambiente. Pero al final, estos sujetos inconscientes siguen vertiendo tranquilamente sus líquidos fétidos al arroyito, porque una planta de tratamiento “sale muy caro”. ¡Piipuuu!
***
Como sucede cada año, los kits escolares no llegan en tiempo y forma, motivo por el cual muchos alumnos deben “esperar” o entonces, los padres tienen que pagar manté. Este es el país de maravillas del presidente SanTítere, quien suele hacer reuniones intrascendentes con sus ministros, en donde todos se “auto felicitan” y hablan de lo mucho que están haciendo, mientras el país va la deriva. ¡Una joda!
***
La criminalidad está al rojo vivo; no pasa un día sin grandes asaltos o episodios lamentables, como lo ocurrido en el asentamiento Belén, donde mataron a un humilde guardia de seguridad para asaltar a un pasero. De hecho, la profesión de estos guardias es una de las más peligrosas, ya que a cambio de sueldos miserables y largas jornadas laborales, deben arriesgar a diario sus vidas. A esto el presidente SanTítere llama “crear empleos de calidad”. ¡Cínico!
